Puerto el morro (Guayaquil) (Taller)

Enredándonos con tierras y aguas comunales. Puerto el morro (Guayaquil)

Hemos estamos ubicados en Puerto el Morro, a unos 120 Km al suroeste de la ciudad de Guayaquil, dentro de la iniciativa Franja Arte Comunidad de Aprofe del día 14 al 25 de Noviembre. Este año ha sido coordinada por Alejandro Meitín de Ala Plástica. A partir de una iniciativa que comienza ya en el año 2009, este año diversos artistas, colectivos, redes y grupos nos hemos involucrado en un proceso de residencia en diálogo y conversación con la comunidad, y gracias a un equipo interdisciplinar y un conversatorio constante con las redes locales. Previamente se montó un equipo local de trabajo con líderes comunitarios y actores políticos, con un sociólogo que lleva ya colaborando y trabajando en el campo y la ayuda de geógrafos y expertos en desarrollo rural y cooperativo. Este equipo local ha recibido y evaluado las diversas propuestas, de modo que se ha generado un vínculo estrecho con las formas políticas de economía y gestión comunal, así como con el posible desarrollo local de Pueblo el Morro. De este modo la residencia de 10 días de diversos artistas, activistas y trabajadores culturales es un punto dentro de un trabajo previo de cultivo y articulación política, y sobretodo es una puerta para  un trabajo posterior de líneas  a largo plazo que desarrollará el equipo local y el coordinador.

Parte del puerto  con el manglar al fondo

Durante estos días hemos centrado nuestro foco de atención en una albarrada perdida en los 80 de Punto el Morro. La albarrada es un sistema prehispánico de tecnología para acumular aguas, y que generaban espacios sociales, interacciones y una economía del bien común basada en las aguas. Una parte del trabajo de muchos grupos y colectivos se está centrando en comprender la complejidad de este sistema de gestión de lo común, y al tiempo recuperar e intervenir en estos saberes y economías ancestrales.

Entrada a la Albarrada o ciénega grande

camino albarrada

Un pequeño ejemplo fue la ceremonia Kichwa propuesta por el Artista Juan Pablo con la coordinación de Delfa, una experta en medicina ancestral, con la que inauguramos este espacio. Este rito y fiesta en el mismo espacio de la Albarrada, acompañados de unos 80 miembros de la comunidad genero un espacio diferente de políticas de invitación. Como gesto simbólico/ poético generó, la celebración una apertura entre los colectivo, la recuperación de saberes y ritos ancestrales, y un espacio de contacto directo entre artistas invitados, residentes y grupos locales. Unas políticas invitación basadas en celebrar y juntarse en la tierra comunal de la albarrada.  Coexistir en los ritmos, espacios y ecologías de lo común, aparece como el locus y disparados desde donde comenzar nuestro trabajo.

Parte de la ceremonia, homenaje a la tierra

Durante el fin de semana  hemos estado conversando y visitando la albarrada, hablando con algunos líderes comunitarios y también intercambio ideas, experiencias y opciones con otros artistas y grupos invitados, además de expertos, tanto en Puerto el Morro como en el Morro, con otra gran albarrada denominada la ciénaga de los tamarindos.  Todas ellas  has sido personas muy diversas, pero que nos han hablado de cómo funcionaban las albarradas y la gestión y modelo de gobernanza real y concreto de este microuniverso de lo comunal. Además hemos podido  disfrutar de la presencia de la Radio Comunitaria Ondas Porteñas coordinada por Oído Salvaje.

Coversando con Pepe y Alfredo, dos expertos en temas de desarrollo rural y tierras comuanales

Con esta primera toma de contacto tuvimos la pretensión de investigar la albarrada como economía de comunes situados ejemplificados en un espacio. Esta indagación colectiva nos centrará en repensar su expolio y modos de gestión colectiva a través del trabajo con grupos escolares, jóvenes y colaboraciones con otras de las iniciativas invitadas.  La idea es revisar, investigar colectivamente y presentar los saberes subyugados y el modelo de economía de bienes comunes que representan el espacio político de la albarrada. Paralelamente además con expertos locales, la asociación de productores Tierra Fértil, y otros productores culturales se iniciará una rehabilitación y activación real de la albarrada  no ya sólo como un gesto político-poético, sino sobretodo como una intervención y plan estratégico de economías colectivas.

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Puerto el Morro: escuelas nodos y pedagogías sobre lo comunal

Estos días hemos estado desarrollando la residencia de investigación colectiva, arte y pedagogías deFranjaArteComunidad. 14- 25 de Noviembre. En este texto queremos relatar brevemente nuestro trabajo así como las articulación de políticas y pedagógicas que han conllevado nuestra iniciativa como una investigación colectiva sobre la gestión comunal del las tierras tanto en el Morro como en el Puerto del Morro. Para ello lo relatamos a partir de tres etapas del trabajo.

Negociación y diálogo. Tema generador.

Para iniciar nuestro trabajo tuvimos diversos diálogos con la coordinación de la residencia que nos ofreció las consideraciones y propuestas que el equipo de trabajo local de actores sociales había considerado de una primera propuesta de trabajo con la escuela (Para una descripción más detallada de las políticas de invitación, os invitamos a leer el post anterior). Decidimos focalizar nuestra acción pedagógica en la albarrada, ya que ésta suponía un ejemplo de gestión y territorio comunal de Puerto el Morro. La albarrada o denominada también Cienaga Grande del Morro, es una tecnología ancestral de Latinoamérica. Fue muy activa hace 30 años. Partiendo  de la caída del terreno y con la construcción  un muro o  dique de tierra, generaba una gran balsa que suplía de agua al pueblo. Este uso conllevaba una relación social, antropológica, comunitaria y una gestión sobre el agua. Era efectivamente un ejemplo situado de economía del bien común que fue violentada, quebrada y eliminada súbitamente por un oligarca de Guayaquil para hacerse con el uso de las tierras,  dividendo al mismo pueblo y dejándolo sin aguas comunales. A través de dos conversaciones con la coordinación armamos una propuesta de trabajo analítico, cooperativo, experimental y educativo sobre este espacio en el que proponíamos trabajar con la escuela del pueblo. La propuesta lanzada no era cerrar un taller, sino marcar puntos de partida y conversar con toda la escuela sobre el posible modo de desarrollar este trabajo en equipo con las docentes.

Así el tema de la albarrada se articuló como un tema generador de problemática y vías de entrada para investigarla, al estilo de las pedagogías emancipatorias de Paulo Freire. Nos servia para analizar y trabajar pedagógicamente aspectos como la gestión comunal, el buen vivir, la relación con agua, el trabajo cooperativo, la geografía del lugar y las tecnologías ancestrales. Todos estos temas generan un proceso de pedagogía e investigación colectiva sobre los comunes, su gestión y uso situados en ese mismo territorio.

Desarrollo del trabajo. Excursiones experimentales y cartografías colectivas.

Durante el fin de semana estuvimos acompañando, reuniéndonos y entrevistando a varias personas, así como asistiendo a otros procesos de trabajo de grupos locales de Puerto El Morro. El lunes fuimos a la escuela y nos reunimos con todo el claustro escolar. Allí diseñamos a partir de una metodología abierta de trabajo una serie de visitas o excursiones experimentales a la albarrada. Concretamos, tres días seguidos de visitas con estudiantes de 8, 9 y 10 cursos. También el segundo día trabajamos con los grupos de 1, 2 y parte de 3, siendo un día de ocupación masiva. Para toda la escuela la excursión a la albarrada era una excelente escusa para generar un trabajo en medio abierto diferente. Así cada excursión conllevaría un trabajo de campo de dos horas y media, contando con que llegar a la albarrada nos tomaba media hora de ida. Además después se desarrollaba una pequeña sesión de trabajo activa en el aula de hora y media aproximadamente. Esta negociación sirvió para generar un marco de trabajo abierto con el objetivo de adaptarnos a las formas de trabajo y ritmos de la escuela. La comunidad docente señaló la necesidad de experimentar esta propuesta, pero evaluarla y relacionarla con el proyecto educativo de Buen Vivir que debe cumplir toda escuela en Ecuador. Para el desarrollo de los tres días de trabajo intensivo además contamos con la ayuda inestimable y activa colaboración de diversas artistas de la residencia que aplicaron otras metodologías afines y se integraron en las excursiones: Fabiano de Oído Salvaje, Diana de Taller Flotante, y María José Y lucio del Centro de Arte Rural ( a los que estamos eternamente agradecidos.

Durante la excursión, intentamos en la medida de lo posible, que los grupos trabajaran en los dos espacios durante su visita: el salinar y la albarrada En la albarrada nos dividíamos en 3 grupos de trabajo donde se combinaban investigaciones corporales, visuales y sonoras.

– Dos se quedaban en la parte del salinar y generaban investigaciones corporales y ejercicios físicos grupales: seguir las huellas de los caballos o indagar con juegos los caminos y el terreno. Después cada grupo analizaba mediante fichas objetos del suelo y del paisaje,  y los dibujaba (algún grupo también tomó fotografías).

– El otro grupo investigaba el espacio de la albarrada: recogía objetos, los clasificaba y analizaba. Además por subgrupos pequeños registraban en audio los paisajes sonoros del espacio.

Cuando llegábamos a la escuela trabajamos de nuevo en las aulas por grupos, eso si después de la pausa o receso. Los cursos mayores generaban diversas cartografías colectivas, donde situaban su proceso de investigación, geocalizaban sus materiales y los vinculaba a las fichas dibujadas o pegaban  las bolsas o los objetos directamente. Con los grupos de 1, 2 y 3 curso se generaron fichas de trabajo y dibujos más narrativos de objetos, espacios o situaciones.

composición de mapas colectivos en en aula

Composición mapas colectivos en la escuela

Evaluación con la comunidad docente y circulación.

El viernes después de tres intensos días de trabajo, nos reunimos con las maestras y hablamos de la experiencia vivida: apuntamos lo más significativo, qué habían descubierto, qué temas y posibilidades de trabajo surgieron. Además conversamos sobre cómo plantear una línea a medio plazo con este tipo de relaciones con medio abierto, saberes locales, investigación colectiva y circulación de saberes. Hablamos de cómo generar otras formas curriculares más integrales y activas de educación,  y conversamos sobre cómo aplicar esto en dos temas candentes para la escuela: La alimentación sana, y los juegos  o dimensión recreacional del tiempo libre. De ahí surgieron ideas, iniciativas o pautas de trabajo con pedagogías activas y colectivas. Estas propuestas conllevaban la colaboración y generación de redes de trabajo con actores locales sociales, políticos, lideres y otras plataformas de trabajo que estaban surgiendo (el taller de arcilla reciclada o el trabajo de reforestación  de otras dos artistas de la Residencia).

Finalmente el sábado, con la ayuda de los jóvenes promotores de Aprofe, montamos una exposición colectiva en la Plazoleta del pueblo sobre las 10 de la noche, después de las celebraciones de la fiesta de la Novena (Con mucha música andina, cohetes y fuegos artificiales). Instalamos y expusimos los 12 mapas resultantes, así como las fichas y otros materiales producidos. Después de una presentación del grupo de danzas folclórico de jóvenes, presentamos la exposición y la mayoría del pueblo se acercó a visitarla.

 

Exposición de los mapas colectivos generados

Más información visual en nuestro Flikr

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