Interfícies 2026: Una década de hibridación, salud y derecho al territorio | Transductores

Interfícies 2026: Una década de hibridación, salud y derecho al territorio (Cultura comunitaria)

Diez años de prácticas artísticas como infraestructuras de contrapoder frente a la gentrificación y la exclusión.

Desde 2015, el programa Interfícies, impulsado por la plataforma Transductores, no se ha limitado a organizar actividades culturales; ha operado como un dispositivo de guerra de posiciones en el tejido urbano. En un contexto de crisis ecosocial permanente, donde la vivienda, la salud pública y el espacio público son disputados por lógicas mercantiles, Interfícies reivindica el arte como una herramienta fundamental para la soberanía ciudadana.

Hoy, al cumplir una década, reafirmamos nuestra tesis: las prácticas artísticas, cuando se despliegan en el territorio, son la infraestructura necesaria para articular el derecho a la ciudad, la justicia espacial y la lucha interseccional contra las estructuras de opresión.

El derecho a la ciudad como acto político

Nuestra metodología se fundamenta en el urbanismo feminista y el pensamiento crítico. No entendemos la cultura como un ornamento, sino como un vector de análisis de las desigualdades. En Interfícies 2026, intervenimos en dos ejes de alta tensión social:

1. El Poble-sec y La Marina: Tejiendo la autonomía frente a la desposesión

Aquí, el programa «Teixir les cures en comunitat» responde a la crisis de cuidados y al avance de la gentrificación en Montjuïc.

  • Justicia espacial: A través del urbanismo crítico y las derives con el laboratorio LEMUR, cuestionamos quién tiene derecho a habitar y disfrutar de la montaña. No es un paseo; es una cartografía de la resistencia ante la mercantilización de los espacios periurbanos.

  • Desbiomedicalización de la salud: En alianza con la Escola Popular de Salut y RADARS, desmantelamos la mirada clínica que patologiza la soledad. Entendemos la salud como un proceso colectivo ligado a la fuerza de las redes vecinales y al apoyo mutuo, enfrentándonos frontalmente a las carencias del sistema público de salud.

  • Agencia política: Conectamos a las nuevas generaciones (IES Consell de Cent) con la memoria histórica del barrio para convertir el sentimiento de pertenencia en una herramienta política activa contra la expulsión de las clases populares.

2. El Raval: Resistencia ante el racismo estructural

Bajo el título «Dret a la ciutat i interculturalitat», el Raval se convierte en un escenario de confrontación política.

  • Combatiendo la islamofobia y el racismo: Utilizamos el teatro del oprimido y las artes vivas, en colaboración con el Forn de Teatre Pa’tothom, para visibilizar y romper los mecanismos de exclusión que sufren las comunidades migrantes y las mujeres racializadas.

  • Deconstrucción del poder: Los procesos creativos con grupos de jóvenes y escuelas no son meros talleres de arte; son laboratorios de diagnóstico donde se identifican las relaciones de poder que expulsan a los colectivos vulnerables del espacio público. Aquí, la creación artística es un arma de visibilización de lo invisibilizado.

Hacia una gobernanza cultural aplicada

Tras diez años, Interfícies ha demostrado que la autogestión es la única vía para sostener ecosistemas urbanos justos. Nuestra metodología de trabajo no busca el éxito institucional, sino el retorno comunitario:

  1. La calle como ágora: La devolución de los resultados en la Festa Major del Poble-sec, el Festival Raval(s) y la Fira d’Economia Social y Solidària no es una clausura, sino una reapropiación del espacio público como lugar de debate.

  2. Infraestructuras de apoyo: Las exposiciones en el Centre Cívic El Sortidor, el Centre Cultural Albareda y, finalmente, en La Capella, actúan como centros de memoria metodológica. Documentan cómo hemos pasado de la protesta a la propuesta, creando modelos de gobernanza compartida que pueden ser replicables en otros contextos.

“Diez años de Interfícies han servido para consolidar una certeza: cuando la cultura, la salud y el derecho a la ciudad se entrelazan, no estamos solo ‘haciendo arte’. Estamos construyendo los cimientos de una nueva forma de habitar la ciudad, basada en el apoyo mutuo, la justicia espacial y la resistencia activa frente a las dinámicas de exclusión que nos impone el sistema.”

La lucha por la ciudad es una lucha cultural.

Seguimos tejiendo redes, seguimos cartografiando resistencias. Los invitamos a sumarse a esta celebración de una década de trabajo situado, político y transformador.

+ INFO:https://interficies.net/

Interfícies 2026 es un proyecto de Transductores, posible gracias a la implicación constante de la red vecinal, las estructuras de gobernanza de barrio y todos los colectivos que, año tras año, mantienen viva la llama de la transformación social.

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