Pedagogías en disputa (Artículo)

Pedagogías en disputa: sobre la educación en nuestros días, el combate del pensamiento y un elefante en la escuela

Estos días una serie de eventos y publicaciones diversas han marcado de nuevo el trabajo sobre el mundo de la educación: La conferencia en la Serpentine Gallery denominada Deschooling Society ( 29-30 Abril), o la publicación del reading editado por  Pual O’Neill  y Mick Willson, bajo el título de “Curating, Art and the Turn to Educationy publicado por Appel and Open Editions. Ambos suponen dos iniciativas donde la educación vuelve a ponerse en boga en el mundo de la producción cultural. Bajo esta nueva potencialidad , en esta entrada queremos reflexionar sobre este tipo de  iniciativas a parir de dos textos que de nuevo ponen el factor educativo como eje central, ya sea en el terreno de la producción cultural ya sea en el campo de la producción de conocimiento y las redes sociales.Queremos descatacar dos publicaciones, que de algun modo han caido en nuestras manos recientemete.
En primer lugar nos gustaría destacar el último volumen editado de la revista del colectivo Espai en Blanc, bajo el sugerente título de “El combate del pensamiento”, donde destaca un texto de Marina Garcés, con el titulo de “Dar que pensar. Sobre la necesidad política de nuevos espacios de aprendizaje”. Este artículo aborda la cuestión del trabajo educativo y su relación con otras posibilidades, no ya sólo de pensamiento sobre la educación, sino además de trabajo político. Queremos destacar  la introducción del texto, donde la misma autora nos describe por primera vez donde se  planteó esta cuestión de la relación inherente entre política y aprendizaje. Este planteamineto sucedió dentro de unas jornadas del MACBA sobre pensamiento político , en una época donde el discurso dominante se dejaba entrecruzar por conceptos como multitud, bio-político o agenciamiento. Allí la autora planteó la necesidad de un “más allá” que estuviera vinculado a prácticas de autoaprendizaje y educación. Este posicionamiento en ese momento no pudo justificarlo, en sus propias palabras, más allá de las experiencias anarquistas de la escuela moderna o el trabajo de las escuelas obreras en Barcelona. Es curioso cómo la autora explica la encendida reacción de algunas personas que coordinaban este ciclo, ante lo que ellos podían considerar una vuelta a la educación como algo convencional, controlado o tecnocrático que eliminaba la capacidad política o de acción. Claro, era la era post-forum, y como ya he dicho todavía el efecto post -antiglobalización, post-agencias y post -multitud estaban muy vigentes en los círculos del MACBA. Lo curioso, como Marina argumenta en su texto, es que años después, casi 6 de hecho, se encuentran experiencias de universidades libres, de trabajos de colectivos, grupos artísticos o movimientos sociales que se enfocan en la educación o que la conciben como un elemento ya no complementario a sus prácticas, sino como un eje vertebrador de su trabajo que da un sentido articulador y de intervención política. Algo que la autora en su texto constata de diferentes maneras y ejemplos en la actualidad.

Con esta reflexion en mente, el texto de esta autora nos sirve para enteder cómo la educación se ha materializado como una zona de acción política y estratégica. Sin embargo, esta es zona no esá exenta de dificultades, problemáticas y antagonismos. Lo cierto es que lo que estamos percibiendo estos días son diversas pedagogías que entran en disputa, no como paradigmas hegemónicos, sino como líneas en tensión y discursos en realidades específicas. Con este enfoque no creemos que exista una única pedagogía válida, un sistema educativo o paradigma eficaz per se. Más bien existen diversas realidades y discursos que se encuentran y desencuentran. Por lo tanto el trabajo político en muchos casos se alimenta de entender los mitos, fricciones y contradicciones de estas pedagogías entrelazadas y vivientes en las instituciones y otros espacios sociales que ocupan este nueva zona de intereses y potenciales. Aclarado esto, ofrecemos ahora, a groso modo y evitando el carácter enciclopedista que a veces tienen este tipo de categorizaciones, diversas líneas de acción sobre las pedagogías actualmente.

Por ejemplo, existen unas pedagogías  marcadas por el boom educativo, que retratan en general en nuestra sociedad la importancia del aprendizaje continuo y la flexibilidad del perfil profesional, y que quedan  demarcadas por discursos de innovación y creatividad. Otras pedagogías, por otra parte, se insertan en el denominado  giro educativo del mundo cultural, que enmarca el interés cada vez más “progresista” por comisarios o centros de arte en la educación, pero que no está exenta de conflictos con las redes y educadores que desde abajo ya llevan años proclamando este giro educativo como un política cutlural que atraviese toda la institución museística. El problema es que el sentido de este giro por ahora parece sólo transformar las condiciones de producción para ciertos comisarios y exposiciones, pero no para las redes de educadores o mediadores. Vamos que es un giro tomado desde arriba, que puede patinar si no encuentra un terreno firme sobre el que asentarse, y en esto el terreno de la educación en museos, con su precarización y estigmatización, parece más un lodazal o charca que una segura autopista hacia el éxito. En otras ocasiones encontramos  tendencias que asumen un giro educativo desde la búsqueda de la autonomía y el trabajo de universidades libres. En este magma emergente se insertan los discursos de los centros sociales de segunda generación, lo que por ahí llaman instituciones monstruo , y donde confluyen muchos de los movimientos anti-Boloña. También existe otro terreno que revisa y reformula la educación desde las tradicciones de la escuela moderna ( o la nueva escuela) y que trabaja entre las fricciones de instituciones culturales y educación formal buscando otras formas de articular las prácticas con agentes educativos como profesores, educadores sociales, de calle, centros de jóvenes, etc… Y  finalmente en medio de todo este meollo, también existe el concepto de educación expandida, edupunk, educación 2.0 , etc.. que intenta comprender el impacto y potencial de las nuevas redes sociales a partir de las TICS y el boom de Internet. Estos, también se expanden en muchas experiencias diversas, que se podrían insertar en las otras áreas anteriormente descritas, aunque sobretodo enfatizan nociones como libre intercambio, redes sociales de Internet 2.0 y el trabajo de código abierto y conocimiento DIS y DIT ( do it your self y do it together). De hecho podríamos afirmar que estas líneas se cruzan y se contaminan las unas de las otras, sin ser áreas estancadas, sino discursos y campos de acción interconectados.

En definitiva, en este posicionamiento de pedagogías en disputa , no se trata de descartar unas realidades o formas de trabajo por otras, y tampoco trata de decantarse por una como la más pura, radical o crítica. Más bien pensamos que cada realidad e iniciativa es por sí un micro-universo de agentes y actores sociales, Por ello lo interesante es comprender estos contextos de actuación y las formas de traducción de los paradigmas educativos.  Esta perspectiva no anula la diferencia, resistencia o conflicto, ya que aunque se habla de educación horizontal, antineoliberal o de libre intercambio, los discursos y capitales culturales, los imaginarios y representaciones institucionales diversos, juegan aquí un papel muy importante que refleja el complejo juego de las pedagogías en disputa. En este complejo juego nos gustaría destacar la otra publicación/ iniciativa  que nos ha ayudado a muchos a repensar todo este papel de trabajo con las pedagogías. La publicación en cuestión se titula “Un elefante en la escuela. Pibes y maestros del conurbano ( El taller de los sábados)“, coordinada por el Colectivo Situaciones en la editorial Tinta Limón. Esta publicación relata el trabajo experiencial de casi 5 años en Buenos Aires (2001-2005) a partir de un taller con  la comunidad escolar de los sábados  de la escuela Creciendo Juntos, en la localidad de Moreno, en la zona Oeste del Gran Buenos Aires, donde colaboró el Colectivo Situaciones. El libro describe los modos de trabajar pedagógicamente el conflicto, la realidad de cada contexto,desde los diversos agentes implicados, así como su proceso grupal de aprendizaje colectivo. El texto además es polifónico, con diversas entradas y experiencias, lo cual ya nos da a entender otras formas de pedagogías que se articulan en la medicación de un conocimiento generado y enunciado por diversos actores y lenguajes. Al mismo tiempo el libro relata el intento de trabajar con las teorías de Ranciere en educación ( El maestro ignorante) a partir de un colectivo de padres, madres, profesores y el mismo grupo de escolares o “pibes”. El texto explica de forma fáctica las problemáticas en las que se inserta una escuela ( el contexto, las paralizaciones de argentina, el robo de material por parte de alumnos, el trabajo con profesores, la actitud de los pibes y sus contextos, etc ..). Estas problemáticas se ponen en juego como  modos diferenciales de traducción y de aplicación de la obra de Ranciare, sin que se dictamine desde un principio unas condiciones para una educación emancipadora. Aquí más bien se trata de ir repensando con Ranciere las vidas cotidianas y lineas de tensión del trabajo de la escuela. En este caso esta iniciativa  nos desvela todo un microuniervso que pone en disputa diversos modelos educativos y nos señala las políticas de unas pedagogías en disputa , no sólo con la escuela, sino entre los actores implicados, las realidades materiales de esta escuela y las teorías o discursos sobre la educación, y nos desvela desde  donde se pueden aproximar y escribir sobre las pedagogías como contrapunto rico y constructivo a este “nuevo”giro educativo.

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