Transductores, Costa Rica (Taller)

Taller sobre pedagogías colectivas en Costa Rica: “Pura vida” en red

Como ya anunciamos en nuestro blog, estos días estamos de viajes por Latinoamérica. Después de la experiencia tan rica y compleja de participar en el MDE11, hemos estado desarrollando un taller sobre pedagogías colectivas y trabajo en Red en Costa Rica, invitados por el Centro Cultural de España en San José, y gracias a la gestión y apoyo de ONU-HABITAT.
A continuación os dejamos un resumen del taller, apuntando los aprendizajes y complejidades que experimentamos en estas tierras caribeñas. Por cierto, desde ya nos sumamos al interés por replicar la experiencia en un Beach-Camp, más acorde con las maravillosas condiciones de este pequeño gran país.1. Primer día: estructurando un laboratorio de conocimientos colectivos.

El primer día del taller lo dedicamos a dos objetivos fundamentales en un trabajo en grupo. Primero, conocernos y segundo, desglosar unas fichas por proyecto con las expectativas, las problemáticas y los recursos que cada uno aportaba. Dos dinámicas trabajadas de manera informal con las que el espacio del centro cultural se iba transformando en un mapa conceptual colectivo. A partir de la experiencia del taller en AcVic con laFundició, en el TransLab en Amarika con ColaBoraBora y más tarde en el campamento pedagógico en Santa Elena-Medellín, hemos tratado de que el espacio de realización de los talleres se convierta en un dispositivo de traducción de la experiencia, un espacio que fuera dando cuenta de forma inmediata de las negociaciones, disposiciones y acuerdos tomados por el grupo participante. A continuación debatimos las problemáticas que cada persona presentó y fijó en el espacio y desde ellas abrimos una compleja negociación sobre el trabajo de taller a realizar, intentando unificar estas en 3 ejes de trabajo que sintetizaban las problemáticas que el grupo reflejó y a partir de los cuales construir las sesiones de inputs teóricos que ofreceríamos y las líneas de trabajo del taller. Más que imponer los ejes contenidos decidimos que el grupo presentase precisamente cuales son los puntos más interesantes a trabajar en su contexto. Estos puntos, en resumen, nos trazarían las rutas y proyectos que presentaríamos del archivo de casos de Transductores y de los 3 nuevos estudios de caso que hemos integrado gracias al trabajo en Medellín. Estos ejes fueron:

−    Traducción y comunicación de las prácticas. Aquí se enfatizaba la forma de sensibilizar, difundir y generar diversos niveles de discurso y modos de comunicación. También en este apartado se intentaría abordar la problemática de contextualización de las prácticas y de cómo trabajar y narrar el trabajo con, desde y para comunidades.
−    Trabajo de articulación, redes y proyectos ínter-institucionales. En este caso el énfasis se puso en entender la dificultad de generar propuestas articuladoras y proyectos paragüas que rompen el bilateralismo de ciertas sinergias entre coordinadores y una comunidad. Esta línea trataría de apuntar modos de generar, vincular y negociar proyectos entendiendo la posibilidad de una colaboración compleja entre diversos agentes (o instituciones).
−    Sostenibilidad y viabilidad de las propuestas. Este eje cruzaba problemáticamente y casi como una prioridad todos los proyectos o iniciativas presentados. En este marco, la discusión se centraría en entender los recursos, las gestiones y la ecología de los proyectos para entender otras formas de ecología política y biodiversidad en el modo del trabajo.

Como vemos, estos tres ejes se interconectan y relacionan como una compleja constelación y por lo tanto requieren de aproximaciones plurales, ya que al discutir sobre un eje consecuentemente surjen también discusiones en torno a los otros dos.

2. Jugando y experimentando con los sociogramas y las políticas de redes.

El segundo y tercer día, planteamos una dinámica de trabajo en cuatro partes: a) Evaluación del día anterior, b) presentación y debate de estudios de caso, c) generación de sociogramas y d) socialización/ cierre final.

Atravesando esta estructura, trabajamos una serie de elementos de sistematización que constituyen ideas de partida para las dinámicas y que más que un paradigma nos sirven como arquitectura base de la política de nuestra metodología de trabajo. Estos pilares del trabajo grupal son:
−    La escucha activa: escuchar lo que no se quiere oír, o incluso generar modos en los que se puedan incluir las disidencias y resistencias o cosas que queden fuera del marco de nuestros modos de relación y diálogo.
−    La economía de la generosidad: cuando más se da y provee al grupo, más se recibe a cambio, y viceversa. Este modelo nos sirve para dos objetivos: hacer viable el tiempo y la gestión del trabajo desde una redistribución de los tiempos, entendiendo que el común del grupo y el cuerpo colectivo del trabajo se articula con el individuo de forma rica y compleja cuando se trabajan modelos de generosidad.
−    El trabajo con la materia oscura, que consiste precisamente en trabajar con lo que surja entre-medias, lo no perceptible o los procesos invisibles e interacciones de actores que son capitales en los proyectos, pero que normalmente no salen a la luz.
−    Las micro-asesorías, entendiendo aquí un modelo de expertizajes horizontal entre diversas personas que intercambian conocimientos y discuten sobre una realidad concreta.

Bajo estas premisas en las primeras dos horas de cada día presentábamos varios de los proyectos que forman parte del archivo Transductores, seleccionándolos a partir de los tres ejes resultantes: el primer día el eje 1º y 2º, y el segundo día el 3º. Básicamente generamos un diálogo colectivo sobre los proyectos presentados, discutiendo y aclarando algunos puntos ciegos de los casos de estudio. Después, tras un receso para proveer energías, todos los participantes nos dividíamos por grupos de 5 personas (el número de inscritos sobrepasaba ligeramente los 20) para iniciar el trabajo de generación de sociogramas. En total 5 proyectos fueron abordados desde esta herramienta el primer día y otros 4 el día siguiente. Algo en lo que insistimos constantemente era que no se trataba de que una persona presentara su proyecto al grupo y los demás tomaran notas y después lo representaran, sino de ir construyendo colectivamente con el relato un mapa y representar los actores, sus distancias, sus relaciones y sus bloqueos o potencialidades.
La dinámica nos sirvió para que el segundo día los nuevos sociogramas construidos fueran atravesados por ejes o tensiones complejos como, entre otros: la sostenibilidad, las personas a favor o antagonistas de un situación problemática de partida, los problemas de recursos o las evoluciones y relaciones de los proyectos cuando generan formatos o nuevos modos de relación inesperados o resultantes de un conflicto. Como los grupos pidieron más tiempo de presentación y de debate sobre los sociogramas, decidimos postergar dos presentaciones al día siguiente, y extender la parte de diálogo y debate a partir de preguntas o dudas que surgían sobre las presentaciones de los sociogramas que iban resultando.

3. Cuarto y quinto día: evolucionando en las discusiones y generación de redes.

El cuarto día lo organizamos en dos bloques:

El primero, continuó con las presentaciones de los sociogramas, y con un debate sobre los aprendizajes, complejidades y retos de esta herramienta y de la perspectiva de actor-red como abordaje crítico de los proyectos (nos hemos vuelto latourianos). Pensamos en qué necesidades concretas podría transferir este tipo de herramientas en los contextos cotidianos del grupo, qué aplicación tendría y qué marco de acción sería viable.

El segundo bloque consistió en una presentación pública de proyectos y el trabajo de Transductores en Granada con especial énfasis en los multiplicadores de Jun y Motril. Esta presentación vino a ofrecer una oportunidad a las personas que no habían podido entrar al taller (se sobrepasaron las solicitudes de plaza al taller en más de cuarenta personas, por lo que entendimos que ante este interés debíamos abrir una de las sesiones y que pudieran asistir otros interesados). Al mismo tiempo este bloque fue un espacio de discusión sobre nuevos elementos de debate que surgieron de las presentaciones de caso de estudio.

El quinto día nos centramos en cerrar el taller, pero en dos tipos de acciones que el propio grupo decidió llevar a cabo a partir del diálogo del día anterior. Se propone entonces trabajar más profundamente el sociograma por un lado, y otro grupo decide trabajar sobre la posible multiplicación de la acción de Transductores en Costa Rica y generar un mapa de las redes y proyectos activos en la ciudad de San José para detectar posibles alianzas, por el otro lado.

El grupo que retoma la dinámica del sociograma pide que sea esta vez más dirigida por nosotros para poder discutir otros aspectos y relaciones. Planteamos un sociograma y generamos la evolución del sociograma de Chepecletas en tres fases: 1ª. estructuración del proyecto, 2ª. gestión y desarrollo y 3ª. circulación del saber y postdesarrollo. Al mismo tiempo diseñamos este esquema cruzado por los ejes de potencialidades y riesgos en dos niveles interconectados: a nivel institucional, académico o cultural, y a nivel comunitario, educativo o del contexto. Con el trabajo de desarrollo del sociograma, detectamos otros aprendizajes y relaciones muy interesantes que desbordan y desbancan las teorías clásicas de proyectos y de sostenibilidad. Al mismo tiempo repensamos la interacciones y disposiciones de beneficios, capitales y negociaciones factibles para poder generar coaliciones con agentes diversos y permitir una mayor incidencia política en la acción de los grupos. En esta parte, el hecho de construir el sociograma en tres estadios nos ayuda a entender la política como las relaciones de actores en condiciones temporales y espaciales concretas, y cómo estos siempre se sitúan en posicionalidades complejas, que nos ayudan a entender las complejidades de las relaciones y como se cruzan las relaciones de poder en los diversos estadios de un proyecto.

El otro grupo configura el mapa de San José, y decide categorizar los proyectos activos y sus posibles relaciones. Esta primera actividad termina dando al grupo una serie de pistas sobre el uso de la herramienta de la cartografía, y también le devuelve una serie de problemáticas y obstáculos. Primero, decidir como generar el mapa y como realizar un trabajo sostenible para ampliar el marco de acción a otros grupos que quieran participar. Segundo, cómo generar un proyecto común y redefinir el uso del mapa como una herramienta, pero nunca como un fin en sí mismo. Esto conllevaría un bloqueo de la construcción de la arquitectura de la red, al confundir los cimientos y estructuras de una red con la fachada de un mapa como único elemento de relación entre los posibles nodos. Tercero, esto conlleva repensar un diseño participativo del mapa y entender éste como un proceso de relaciones, que permite tejer la red y al mismo tiempo generar discusiones sobre los objetivos, intereses y afinidades de las personas o iniciativas implicadas en este proceso.

Como siempre el tiempo se nos hecha encima, escasa la duración del taller para la intensidad e interés del grupo que se conformó. Para cerrar hicimos una ronda de conclusiones donde cada uno de nosotros y nosotras expusimos “qué nos llevábamos del taller” y “qué echamos en falta”. Después de tanta intensidad de trabajo y el alto grado de motivación nuestros amigos de ONU-HABITAT nos sugieren que sería necesario narrar el trabajo metodológico desarrollado para sistematizar muchos de nuestros aprendizajes en este tipo de talleres, trabajo que desde este momento nos animamos a iniciar.

Muchas gracias a todos los participantes, y especialmente a Javier y Talía (por la hospitalidad y asistencia), también a Jesús (quien en la última hora del último día vio la luz del sociograma) y a Toni del Centro Cultural Español. Esperamos verles pronto. Seguimos!

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